Insistió en que lo fundamental es tomar medidas que permitan que las sanciones contempladas en el Código Penal realmente se cumplan.
La seguridad en la ciudad volvió al centro del debate este viernes, 10 de abril, con la participación del alcalde Carlos Fernando Galán en el foro: “La Seguridad Ciudadana: Bogotá enfrenta retos en la lucha contra el crimen”. Durante su intervención enfatizó en que el populismo punitivo no es el camino y aseguró que aumentar las penas no resulta eficaz si no va acompañado de un fortalecimiento real del sistema de justicia.
En ese sentido, explicó que está demostrado que es mucho más efectivo garantizar una mayor probabilidad de sanción que simplemente endurecer los castigos. “Si uno aumenta penas, pero no fortalece el sistema, no está haciendo nada”, advirtió.
Por eso, insistió en que lo fundamental es tomar medidas que permitan que las sanciones contempladas en el Código Penal realmente se cumplan. Es decir, que cuando ocurra un delito, exista una alta probabilidad de que tenga consecuencias.
El alcalde Mayor también planteó la necesidad de repensar el uso de la cárcel como sanción en el país. Señaló que, en algunos casos, se ha avanzado en imponer penas privativas de la libertad para conductas que podrían tener otro tipo de castigo, mientras que en otros delitos más graves no se está garantizando una sanción efectiva, en parte “por la incapacidad del sistema”.
Como ejemplo mencionó el caso de la inasistencia alimentaria, un delito tipificado en el artículo 233 del Código Penal y cuestionó qué ocurre cuando un padre de familia es enviado a la cárcel por no cumplir con esta obligación. “¿Qué va a hacer desde la cárcel para cumplir su obligación?”, se preguntó, al señalar que este tipo de medidas puede resultar incluso contraproducente frente a la expectativa de la sociedad de que se garantice el cumplimiento de esa responsabilidad.
En ese sentido, insistió en la importancia de abrir una discusión de fondo sobre qué conductas deben ser castigadas con cárcel. “No todo necesariamente tiene que implicar prisión, pero sí tenemos que lograr que toda infracción a la ley tenga una consecuencia”, concluyó.
El alcalde Galán cuestionó el papel del Ejecutivo en la política criminal de Colombia y advirtió que ciertos mensajes desde el Gobierno Nacional terminan afectando la percepción y el funcionamiento de la justicia. Aseguró que “romantizar la delincuencia”, incluso desde el discurso presidencial, no es un asunto menor, sino que incide directamente en cómo se entiende y se enfrenta el crimen.
En esa línea, expresó su preocupación por afirmaciones que, en su criterio, minimizan la gravedad de algunos delitos o desdibujan la necesidad de sanción. El mandatario Distrital insistió en que el ejercicio de la justicia no puede confundirse con venganza.
También se refirió a la discusión sobre los gestores de paz que propone el Gobierno Nacional y advirtió sobre sus implicaciones en ciudades como Bogotá. Mencionó el caso de la banda ‘El Mesa’, proveniente de Bello, Antioquia, cuyos 23 integrantes fueron capturados recientemente por la Policía Metropolitana, señalados de cometer delitos graves como homicidios, tortura y secuestros. Sin embargo, advirtió que al cabecilla de esta estructura se le haya suspendido la orden de captura en el marco del proceso de la Paz Total.
Frente a este tipo de decisiones, planteó interrogantes sobre el impacto en las instituciones. El alcalde Galán reflexionó sobre qué mensajes reciben los investigadores y policías que, tras años de trabajo, logran capturas importantes, cuando los líderes de estas estructuras obtienes beneficios judiciales.
Finalmente, advirtió que este tipo de situaciones puede afectar la moral de quienes combaten el crimen y debilitar la política criminal. “Mientras los ciudadanos piden más acciones frente al delincuente, el sistema, desde el Ejecutivo, tiene una visión totalmente equivocada, que hace inefectiva parte de la política criminal”, puntualizó.