- El Instituto Geográfico Agustín Codazzi (IGAC) incluyó entre 15 experiencias del país el trabajo de la Agencia Catastral de Cundinamarca, que permitió identificar predios de más de 850 afectados, determinar 151 viviendas no habitables y aportar información para la reubicación y reconstrucción.
(Cundinamarca, 9 septiembre de 2026). La información catastral se convirtió en una herramienta para responder a la emergencia causada por el sismo del 8 de junio de 2025 en Paratebueno y Medina. La experiencia de Cundinamarca fue incluida ahora por el IGAC entre los 15 casos documentados en el compendio “El Multipropósito del Catastro”.
La publicación, realizada con apoyo de la Agencia Presidencial de Cooperación Internacional de Colombia (APC Colombia) y la Cooperación Alemana para el Desarrollo (GIZ), recoge experiencias relacionadas con la gestión del conocimiento y el uso de información catastral para la toma de decisiones en los territorios.
Tras el sismo, la Agencia Catastral de Cundinamarca (ACC) se integró al Puesto de Mando Unificado y utilizó drones, equipos GNSS y plataformas geoespaciales para recopilar y analizar información de los predios afectados.
Del catastro a la atención de la emergencia
La intervención permitió que más de 850 personas afectadas identificaran con precisión sus predios y determinó que 151 viviendas no eran habitables, información utilizada para orientar los procesos de reubicación.
Además, fueron revisados 551 títulos jurídico-prediales para establecer las condiciones de tenencia de la tierra, mientras que los municipios recibieron cartografía de alta resolución para apoyar la planificación y los procesos de reconstrucción.
La información técnica y jurídica también sirvió como soporte para el acceso de las familias a ayudas estatales y facilitó el trabajo conjunto con la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, la Agencia Nacional de Tierras, la Superintendencia de Notariado y Registro, la Sociedad de Activos Especiales, la Gobernación y las administraciones municipales.
El caso documentado muestra una aplicación del catastro que trasciende la identificación y valoración de los predios: utilizar información territorial para determinar afectaciones, aclarar la situación jurídica de los inmuebles y tomar decisiones durante una emergencia.