Un nuevo bombardeo con aeronaves no tripuladas perpetrado por las fuerzas rusas impactó de forma directa contra las instalaciones de la cadena de televisión ucraniana We Are Ukraine (“Ми — Україна”). La agresión se produjo en horas de la mañana, coincidiendo con el momento en que el equipo periodístico se encontraba transmitiendo información en vivo a nivel nacional.
La detonación del artefacto afectó gravemente la infraestructura del edificio, destruyendo los espacios de redacción, las salas de producción y los camerinos principales de la emisora. La onda expansiva de la explosión dejó un saldo preliminar de varios trabajadores heridos, de los cuales tres requirieron atención médica hospitalaria debido a cortes provocados por la caída de vidrios y escombros. A pesar de los destrozos y del riesgo inminente, el canal de televisión logró mantener su señal en el aire.
Las autoridades de la capital ucraniana reportaron que este es el segundo ataque que afecta la infraestructura de este medio de comunicación en menos de un mes, tras los daños menores sufridos en sus ventanales a finales de agosto. El gobierno ucraniano catalogó el hecho como una agresión directa contra la libertad de prensa y los operarios de los servicios de emergencia acudieron al lugar de los hechos para mitigar los focos de incendio generados por el impacto.