Una nueva polémica sacude el entorno político nacional tras confirmarse el retiro definitivo de las medidas de protección estatal asignadas a Armando Benedetti. El exministro del Interior reveló que la Unidad Nacional de Protección (UNP) retiró los vehículos blindados y el cuerpo de escoltas que garantizaban su seguridad y la de sus allegados.
El exfuncionario cuestionó fuertemente el procedimiento de la entidad pública, manifestando que el desmonte de su seguridad se ejecutó de forma sorpresiva y omitiendo las reclamaciones legales pendientes que pretendían frenar la decisión. Asimismo, reprochó que no se realizara un análisis de vulnerabilidad actualizado antes de suspender el servicio, recordando que recientemente su nivel de peligro había sido catalogado formalmente como “extraordinario”.
Benedetti sugirió en sus redes sociales que la pérdida de sus escoltas podría estar vinculada con los fuertes choques verbales que sostuvo horas antes con el mandatario actual, Abelardo de la Espriella, a quien responsabilizó de forma directa ante cualquier agresión que pueda sufrir. Por su parte, la medida coincide con una reestructuración de la UNP encaminada a evaluar y depurar los esquemas especiales otorgados a antiguos servidores públicos de administraciones pasadas.