A la fecha no se han confirmado casos de sarampión ni rubéola en el departamento. La Secretaría de Salud mantiene vigilancia intensificada, campañas de vacunación y acciones de respuesta epidemiológica en los municipios.
El departamento de Cundinamarca ha notificado al Sistema de Vigilancia en Salud Pública 20 casos sospechosos de fiebre amarilla, de los cuales 18 fueron descartados y 2 continúan en estudio en los municipios de Ricaurte y Ubalá.
De manera adicional, se confirmaron cuatro casos en personas residentes de Sutatausa, Cachipay, Soacha y Funza, quienes adquirieron la infección en el departamento del Tolima. Estos casos se presentaron en personas que no contaban con la vacuna contra la fiebre amarilla, lo que resalta la importancia de la inmunización oportuna frente a esta enfermedad.
Frente a esta situación, la Secretaría de Salud de Cundinamarca ha fortalecido acciones como la atención oportuna de casos probables, el envío de muestras para diagnóstico, el fortalecimiento de la vigilancia epidemiológica y las campañas de vacunación contra fiebre amarilla en el territorio.
En cuanto a sarampión y rubéola, en Cundinamarca se han notificado 26 casos sospechosos, de los cuales 10 fueron descartados y 16 permanecen en estudio. A la fecha, el departamento no registra casos confirmados de estas enfermedades.
Los casos sospechosos se han reportado en Soacha (6), Tocancipá (5), Mosquera (3), Madrid (3), El Rosal (2), Sopó (2), Cota (1), Guaduas (1), Fusagasugá (1), Ubaté (1) y Zipaquirá (1).
Ante cada notificación, las autoridades de salud activan en menos de 48 horas acciones de respuesta que incluyen valoración médica, toma y envío de muestras, búsqueda activa comunitaria, monitoreo de coberturas de vacunación y seguimiento de contactos estrechos.
Como parte de la preparación ante el riesgo global de introducción del virus, el departamento implementa un Plan de Contingencia Intersectorial que prioriza municipios con mayor riesgo y fortalece la articulación con los 116 municipios mediante asistencias técnicas, jornadas de capacitación y el Comité Departamental de Vigilancia Epidemiológica (COVE).