Las especies vegetales fueron extraídas ilegalmente de los Cerros Orientales de la ciudad e iban a ser comercializadas como cruces y elementos decorativos, cerca de iglesias y plazas de mercado, durante la celebración religiosa.
Este tipo de prácticas dañan los ecosistemas locales y afectan la biodiversidad de Bogotá. Extraer, comercializar y usar el laurel de cera es un delito que puede ser sancionado con hasta 11 años de prisión.
“Las especies forestales que están en Bogotá cumplen funciones ecológicas específicas y vitales para el bienestar de la ciudadanía. El laurel de cera no solo es clave en la restauración y rehabilitación de ecosistemas andinos, sino que es fuente de alimento para la fauna silvestre. Hacemos un llamado a la protección de esta y de todas las especies nativas”, comentó la secretaria de Ambiente, Adriana Soto.
Acciones de protección
El laurel de cera es una especie forestal que hace parte de los ecosistemas de bosque andino. En Bogotá predomina sobre los Cerros Orientales, donde alcanza los 15 metros de alto y desempeña una función ecológica fundamental para la recuperación de suelos erosionados y degradados, además es fuente de alimento, refugio y protección para la avifauna.