Bogotá refuerza su sistema de aseo: más vehículos, más control y limpieza en calle

El alcalde Carlos Fernando Galán anunció que entrarán a operar 35 nuevos vehículos y que habrá personal adicional para control de arrojo en la calle.
Se ampliará la cobertura y frecuencia de la actividad de barrido, 45 mil kilómetros mensuales adicionales en la ciudad.

En la mañana de este lunes 16 de febrero, el alcalde Carlos Fernando Galán, junto con el director de la Unidad Administrativa Especial de Servicios Públicos (UAESP), Armando Ojeda, dio a conocer que entrarán a operar 35 nuevos vehículos de recolección. Además, habrá personal adicional para controlar el arrojo clandestino de basuras en la ciudad.

En rueda de prensa, el alcalde Galán explicó que “esta prórroga no es continuar como veníamos. Es una intervención directa para mejorar la operatividad, fortalecer el control en calle y garantizar que la ciudadanía vea cambios reales en el corto plazo. Bogotá necesita un servicio de aseo eficiente y estamos tomando decisiones para lograrlo”.

En ese sentido el mandatario capitalino agregó que “Estamos aumentando capacidades operativas, mejorando la supervisión y coordinando mejor a todos los responsables del manejo de residuos. El objetivo es que el servicio funcione mejor, que se cumplan horarios y frecuencias, y que podamos responder oportunamente a las quejas ciudadanas”.

La ciudad entra en una etapa de transición técnica que garantiza la continuidad del servicio de aseo hasta 2027, fortalece la supervisión en calle, amplía el barrido y optimiza contenedores, en cumplimiento de las disposiciones regulatorias y con protección a los recicladores de oficio.

En ese marco, los contratos con los operadores —Promoambiental Distrito, LIME, Ciudad Limpia, Bogotá Limpia y Área Limpia— fueron prorrogados hasta noviembre de 2027. Según el alcalde, esta decisión garantiza continuidad mientras se implementan mejoras estructurales.

“No se trata solo de cumplir un mandato normativo. Estamos aprovechando esta etapa para modernizar la operación, corregir debilidades históricas y elevar el estándar del servicio. Queremos una ciudad más limpia y un sistema que responda con eficacia”, subrayó Galán.

La medida se adopta en cumplimiento de decisiones judiciales y regulatorias que protegen a los recicladores de oficio, garantizan la continuidad del servicio y preservan condiciones tarifarias justas.

El director de la Unidad Administrativa Especial de Servicios Públicos (UAESP), Armando Ojeda, señaló que “el Distrito trabaja con cada operador para optimizar frecuencias, revisar el esquema de contenerización, fortalecer la supervisión y promover cultura ciudadana sobre la correcta disposición de residuos”.

En paralelo, Aguas de Bogotá avanza en un fortalecimiento operativo para la recolección de escombros y residuos voluminosos con atención permanente, ampliando equipos, personal y cobertura en calle.

Yanlícer Pérez, gerente general de Aguas de Bogotá explicó que: en articulación con la UAESP, hemos venido fortaleciendo para mejorar la capacidad de recolección de escombros y residuos voluminosos en calle. Pasamos de tener capacidad operativa para atender 180 toneladas al día en 2024 a 300 en 2025, y desde febrero de este año nuestra capacidad aumentó a 1.000 toneladas diarias. Esta labor se realiza con esquema de trabajo 24/7 para que la ciudad esté más limpia. Sin embargo, el llamado es a la ciudadanía para que haga una correcta disposición de este tipo de residuos a través de la línea 110 o chatico y que no terminen en las calles”.

“Estamos combinando capacidad operativa, supervisión rigurosa y pedagogía ciudadana. Este gobierno está tomando decisiones para que Bogotá tenga un servicio moderno, eficiente y sostenible”, concluyó el alcalde.

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