En la foto: Petro y Galán
Con esta iniciativa, el San Juan de Dios vuelve a ser símbolo de futuro: un lugar donde Bogotá se anticipa a los desafíos del envejecimiento y demuestra que envejecer puede y debe ser sinónimo de bienestar, respeto y dignidad.
Hoy, cerca de 15 de cada 100 bogotanos tienen más de 60 años, y las proyecciones indican que para 2050 esta cifra llegará a 27 de cada 100 habitantes. En Colombia, más de 7 millones de personas ya hacen parte de este grupo etario.
Ante este cambio demográfico, el Distrito y el Gobierno Nacional anunciaron hoy una apuesta estratégica: el Complejo Hospitalario San Juan de Dios se transformará en el Gran Centro de Innovación y Pensamiento para el Envejecimiento y la Vejez, consolidándose como un referente nacional para la investigación, la atención en salud, la formación de talento humano y la construcción de políticas públicas para una sociedad que envejece.
El anuncio fue realizado en conjunto por el presidente de la República, Gustavo Petro Urrego y el alcalde Mayor de Bogotá, Carlos Fernando Galán. El mandatario bogotano destacó que, pese a las diferencias políticas, se lograron acuerdos fundamentales para el futuro de la ciudad.
“Hoy le damos a Bogotá una buena noticia: el Gobierno Nacional y el Distrito alcanzamos acuerdos concretos que permiten avanzar. Firmamos un convenio de cooperación para la recuperación y operación del Complejo San Juan de Dios y habilitamos una inversión histórica de 1,6 billones de pesos, manteniendo el complejo como propiedad de la ciudad”, señaló el mandatario.
El acuerdo permitirá recuperar edificaciones históricas, desarrollar obras de urbanismo y espacio público, y poner en funcionamiento un hospital de alta complejidad, además de adelantar estudios técnicos para definir qué áreas pueden habilitarse, incluida la Torre Central, con decisiones basadas en criterios técnicos y no políticos.
Galán subrayó que el complejo tendrá un énfasis especial en investigación e innovación sobre envejecimiento y vejez, con el objetivo de anticiparse a los retos de una sociedad donde cada vez nacen menos personas y la esperanza de vida es mayor.
“Queremos que en el San Juan de Dios nazcan nuevas ideas y conocimiento que le permitan a Bogotá y a Colombia adaptarse a esta nueva realidad demográfica”, afirmó el mandatario capitalino.
Recuperación progresiva del complejo
La reapertura del San Juan de Dios avanza de manera ordenada y articulada. Bajo el liderazgo del Ministerio de Cultura, con el acompañamiento de RenoBo, se adelanta la restauración del patrimonio y la planificación de nuevas intervenciones.
Entre los avances se destacan:
- La entrega del edificio de mantenimiento, primer inmueble completamente recuperado tras más de 20 años de cierre, hoy listo para operar como Centro de Educación en Salud.
- El inicio de obras en el edificio Santiago Samper y el edificio de Enfermedades Tropicales.
- El desarrollo de estudios y diseños para la puesta en funcionamiento integral del complejo.
Un centro para vivir más y mejor
El nuevo centro buscará generar conocimiento, innovación y soluciones concretas para que las personas mayores vivan con más bienestar, salud y dignidad. Será un espacio de articulación entre la salud, lo social, la academia, la comunidad y los sectores público y privado, con un enfoque basado en derechos humanos, equidad y sostenibilidad del cuidado, en el marco de la Atención Primaria Social.
Entre sus principales líneas de acción se incluyen:
- Nuevas redes de cuidado con formación y apoyo a personas, familias y comunidades.
- Transformación del talento humano en salud y cuidado, con enfoque de envejecimiento y vejez.
- Desarrollo sociosanitario, integrando lo social y lo sanitario.
- Nuevas formas de prestación de servicios: atención intramural, extramural, telesalud y prescripción social.
- Generación de conocimiento para la toma de decisiones y el diseño de políticas públicas.
- Un centro de innovación con impacto cultural, urbano, productivo y ambiental.
- Un espacio abierto a la ciudadanía, con actividades culturales y artísticas intergeneracionales.